www.gabineteastrologia.comGabinete de Astrología de Investigación Determinista
Astrolociencia. Más información

La futura glaciación y el "efecto mariposa" humano

Foto: www.genciencia.com / Pie de foto: Emisión de gases a la atmósfera

Las constantes noticias en los medios de comunicación en referencia al llamado efecto invernadero han convertido este asunto en motivo de alarma social mundial. Los científicos advierten a los políticos que de seguir el actual ritmo de emisión de gases de efecto invernadero a la atmósfera el clima puede llegar a experimentar cambios inesperados en el futuro, por su parte la industria responsable de la emisión de los gases, siendo los dos países más contaminantes China y Estados Unidos, ha llegado a esgrimir argumentos escudo alegando que el calentamiento de la atmósfera puede ser beneficioso, porque retrasará la llegada de un nuevo periodo glacial. Ante esto, la pregunta inevitable es ¿qué sucederá con el clima?

Foto: www.elinformadordegalicia.com / Pie de foto: La tierra

Las eras glaciales e interglaciales, las eras de clima frío o templado, se suceden en periodos regulares de miles de años en nuestro planeta. El astrofísico serbio Mílutin Milánkovich desarrolló durante las primeras décadas del Siglo XX una teoría que aclaraba que las eras glaciales e interglaciales tenían una explicación astronómica. Milánkovitch concluyó que los ciclos cósmicos eran la clave que permite entender los grandes periodos climáticos de la tierra. Sin embargo sus teorías no fueron confirmadas hasta las décadas de 1960 y 1970.

Foto: http://wordpress.com / Pie de foto: Paisaje glaciar en el sur de Argentina

El biólogo suizo-norteamericano Louis Agassiz fue el primer científico que formuló la teoría de los periodos glaciales en 1837, tras recavar información geológica en Los Alpes realizando trabajos de campo. Pocos años después en 1842, el matemático francés Joseph Adhémar lanzó la hipótesis que la precesión de los equinoccios podía guardar relación con el último periodo glacial que finalizó hace unos 10.000 años. Un nuevo paso en la comprensión de las relaciones climático-astronómicas lo dio en 1864 el escocés y científico autodidacta James Croll. Presentó una nueva teoría según la cual las glaciaciones se correlacionaban con las variaciones de excentricidad de la órbita terrestre. Tendría aún que transcurrir medio siglo para que la brillante mente del serbio Mílutin Milánkovitch acabara por ordenar las piezas del rompecabezas astronómico. En 1914 publicó un informe que tituló "la teoría astronómica de la era glacial" pero fue en 1938 cuando publicaría la versión definitiva de sus conclusiones teóricas.

Foto: http://news.nationalgeographic.com / Pie de foto: La tierra y la radiación solar

Milánkovitch calculó las variaciones de radiación solar que recibe la tierra en relación a determinados movimientos oscilatorios del globo terráqueo que se reproducen de forma regular a lo largo de miles de años: cambios en la excentricidad de la órbita, y también, en la oblicuidad y en la dirección del eje terrestre.

La órbita terrestre en periodos de 100.000 años varía su forma, oscila alargándose y acortándose, volviéndose más elíptica o más circular. A ésta variación se le denomina excentricidad de la órbita terrestre, y varía entre una excentricidad baja con un valor de 0,005 que equivale a una órbita casi circular, y excentricidad alta con una valor de 0,06 donde la órbita terrestre adopta una forma ligeramente elíptica. Para que los lectores tengan una idea más clara sobre como varían los valores de excentricidad un círculo perfecto tiene excentricidad 0, y una parábola excentricidad 1, por tanto las formas orbitales elípticas de los planetas tienen excentricidad decimal entre 0 y 1 en función a la evolución de su forma.

Foto: http://apollo.lsc.vsc.edu / Pie de Foto: La órbita terrestre varía su excentricidad en ciclos de 100.000 años

A este ciclo hay que sumar que Milánkovitch también estudió los cambios de inclinación de la órbita de la tierra cuyo periodo es de unos 70.000 años. Observaciones astronómicas modernas añaden a esto que la órbita terrestre, o lo que es lo mismo el plano de la eclíptica, también oscila en un balanceo hacia arriba y abajo por los "tirones" gravitatorios del resto de planetas del sistema solar, siendo Júpiter el planeta de mayor tamaño, y por tanto el que más influye en este proceso. El plano de la órbita de Júpiter apenas oscila, mientras que el plano de la órbita terrestre oscila con respecto al plano del Júpiter en ciclos de unos 100.000 años.

En los periodos glaciales otro ciclo relevante es el que se refiere a la inclinación del eje del globo terráqueo. Éste varía entre 21,5 y 24,5 grados con respecto a la perpendicular de la eclíptica, e influye en la cantidad de radiación solar que incide sobre la superficie terrestre afectando a las estaciones. Cuando la inclinación es menor, es decir de 21,5 grados, los veranos son más frescos y los inviernos más templados, en cambio cuando la inclinación es máxima, de 24,5 grados, los veranos son muy calurosos y los inviernos muy fríos. Los ciclos de inclinación del eje terráqueo se suceden en periodos de 41.000 años. El eje de rotación de la tierra tiene en la actualidad una inclinación de 23º 26'.

www.astrosafor.net
Foto: www.auladeastronomia.es / Pie de Foto: Ciclo de precesión de 25.000 años

El tercer factor relevante en la teoría de Milánkovitch lo constituye la precesión de los equinoccios en el que el eje inclinado de la tierra da una vuelta completa sobre si mismo en aproximadamente 25.000 años. El ciclo de precesión de los equinoccios se interrelaciona a su vez con el ciclo de los ápsides. Los ápsides son en la órbita terrestre los dos puntos más cercano y más alejado al sol en su recorrido. El ápside más cercano al sol recibe el nombre de perihelio y el más lejano es el afelio. El eje que une los dos ápsides ejecuta una revolución completa en periodos de 21.000 años y afecta a las diferencias de temperatura entre los hemisferios Norte y Sur del globo terráqueo.

Foto: www.astrosurf.com / Pie de Foto: Eje de ápsides con ciclo de 21.000 años
Foto: www.cnice.mec.es / Pie de Foto: Cuando los hielos glaciales avanzan la superficie continental se expande

Milánkovitch también incluyó en sus teorías el punto de vista del meteorólogo alemán Wladimir Köppen quien argumentaba que las glaciaciones se producían por la sucesión de veranos suaves, en los que se derrite poco hielo, y esto permite su progresiva acumulación durante el transcurso de miles de años.

Foto: www.fisicanet.com.ar / Pie de Foto: Zonas de calor y frío terrestre

A los parámetros astronómicos que aporta la teoría de Milánkovitch en la actualidad se le suman otros estudios más recientes que también se relacionan con el comportamiento climático: los ciclos de 11,8 años de las manchas solares, las oscilaciones del baricentro solar, además de los factores puramente terrestres como las variaciones del campo magnético de la tierra, las corrientes oceánicas, la evolución geológica de las placas tectónicas (la distribución de los continentes), los niveles de CO2 y metano a los que en la actualidad contribuye de forma decisiva el factor humano con la emisión a la atmósfera de los llamados gases de efecto invernadero, la capa de ozono, e incluso el aumento y disminución de las especies de flora y la fauna.

Los periodos glaciales e interglaciales se encuentran por tanto sujetos a los parámetros cósmicos. Estos constituyen el elemento crucial de dicho mecanismo climático, pero los factores terrestres pueden influir originando variaciones. Estas variaciones las podríamos denominar, dentro del proceso, de "efecto mariposa" ya que las modificaciones de cualquiera de las partes que afectan al clima global alteran el orden del conjunto, aunque es mucho más difícil que afecten a la directriz general de orden astronómico. Los "efectos mariposa" climáticos no cambian la tónica general del ciclo sino que lo somete a vaivenes de aceleración y desaceleración. Por ejemplo, en los últimos 1000 años el clima global ha oscilado en periodos de más frío o calor. Cuando los vikingos arribaron a las costas de Groenlandia -que significa Tierra Verde- entre los siglos XI, XII y XIII de nuestra era, el aspecto de la gran isla polo-norteña era más benigno que el actual con extensos pastos verdes, este es un valioso dato histórico que indica que en aquellos siglos la temperatura global era tan templada como la actual o incluso más, por el contrario entre los siglos XIV y hasta mediados del XIX las temperaturas descendieron en la zona norte del Atlántico afectando a Norteamérica y a Europa al punto que en Inglaterra el rio Thamesis se congelaba en invierno, y lo mismo ocurría en España con el río Ebro o el Tajo. A ese periodo se le ha catalogado como La Pequeña Edad de Hielo. La actual fase de calentamiento permite prever que el sur de Groenlandia volverá a perder su capa de hielo.

Foto: http://homepage.mac.com / Pie de Foto: Evolución de la temperatura en los últimos 1000 años

La ciencia ha encontrado correlaciones entre los grandes periodos de clima templado con el incremento de CO2 y gas metano en la atmósfera en otros periodos interglaciales que se remontan en el pasado a cientos de miles de años atrás, lo que da pie a suponer que las actuales emisiones masivas de CO2 y metano contribuirán a generar veranos cada vez más calurosos a lo largo de los próximos siglos y milenios, pudiendo retrasar el inicio de una nueva glaciación tal y como argumentan los portavoces de la industria que genera los gases de efecto invernadero. Sin embargo, no es cierto que la nueva y futura glaciación tenga carácter inminente. Sí nos basamos en las teorías y la duración media de los ciclos de Milánkovitch la entrada en una nueva era glacial tardará en producirse entre 3.000 y 10.000 años, y las actuales emisiones de gases invernadero dificultarán en el futuro el normal inicio de una nueva era glacial porque la sucesión de veranos calurosos contribuye al deshielo general. La nueva glaciación puede sufrir retrasos por ésta consecuencia unos cuantos milenios. En la actualidad el nivel del mar aumenta una media de unos 3 milímetros/año, según las conclusiones científicas del laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) y el instituto tecnológico de California. Encontrándonos ante un panorama de clima caluroso en progresivo aumento propenso a la erosión por lluvias torrenciales.

Foto: http://webpages.ull.es
Foto: www.astromia.com / Pie de Foto: La luz solar y la rotación de la Tierra

El factor humano con la emisión de gases invernadero constituye aquí el "efecto mariposa" que está contribuyendo a recalentar el planeta, pero a esto hay que sumar además los datos astronómicos actuales. El ciclo más importante que mejor se ajusta a los periodos glaciales marcando la pauta es el ciclo de 100.000 años, y por tanto el que se relaciona con la excentricidad de la órbita terrestre, en la actualidad la excentricidad tiene un valor de 0,016751 y en su ciclo actual seguirá disminuyendo hacia su valor mínimo de 0,005 en los próximos 25.000 años, lo cual significa que la radiación solar sobre la tierra mantendrá sus niveles lo que aventura a suponer que el actual periodo interglacial puede incluso llegar a ser más extenso de lo normal. Paleoclimatólogos como el belga André Berguer llegan a afirmar que el actual periodo interglacial podría perdurar hasta 50.000 años más antes de inaugurar una nueva era glacial.

La comunidad científica no da explicación a por qué el ciclo de 100.000 años, relacionado con los ligeros cambios que afectan a la forma de la órbita terrestre, tiene mayor resonancia que los ciclos relacionados con las variaciones de la oblicuidad del eje terrestre que "parecen" a priori que pueden afectar más a los procesos de mayor o menor insolación, y por tanto a los ciclos glaciales e interglaciales.

Y aquí a mi ya me toca entrar en el terreno astrológico y proponer una interpretación astrológica de los ciclos de Milánkovitch. Desde el punto de vista de la astrología los ciclos cósmicos mayores (más prolongados en el tiempo) tienen un mayor impacto, una mayor relevancia que los ciclos menores (más cortos), aunque evidentemente unos y otros se interrelacionan. Por ello, desde mi punto de vista como astrólogo, el ciclo de excentricidad de la órbita terrestre de 100.000 años predomina en correlación con los demás, marcando la pauta general en el proceso cíclico de las glaciaciones.

Los datos recavados por los científicos y plasmados en gráficos demuestran que la regularidad de las eras glaciales se ha mantenido en periodos de más o menos 100.000 años, al menos, en los últimos 500.000 años con ligeras oscilaciones de aceleración y desaceleración que han marcado la personalidad de cada ciclo.

Foto: www.astrosafor.net / Pie de Foto: Evolución de las glaciaciones en los últimos 500.000 años

A todo esto hay que apuntar que las glaciaciones no se manifiestan de forma repentina, los hielos se acumulan lentamente con el paso de los milenios, y el nivel del mar llega a descender en el punto culminante de la glaciación hasta 100 metros incrementándose la extensión de las superficies terrestres continentales, hasta que el ciclo glacial llega a un punto en que de forma súbita, en unos pocos milenios, se produce un deshielo general que produce un cambio climático rápido al que no pueden adaptarse todas las especies animales y vegetales, siendo causa también estos cambios climáticos de rápido deshielo de procesos de extinción masiva y reajuste de la flora y la fauna.

Foto: www.argentour.com / Pie de Foto: Glaciar Perito Moreno (Argentina)

La última era glacial a la que se ha dado en llamar de Würm-Wisconsim se inició hace unos 100.000 años, alcanzó su máximo hace 18.000 años, y empezó a retroceder con celeridad hace 12.000 años, lo que da idea de la rapidez con la que actúa el ciclo glacial en su fase final, teniendo en cuenta que la actual fase interglacial se inició hace 10.000años. Los hielos se acumulan en un proceso lento, con ligeros vaivenes, a lo largo de décadas milenarias para al cabo de un siglo milenario derretirse en picado en unos pocos milenios, dando inicio a un periodo interglacial cuya duración media aproximada suele ser de 10.000 a 20.000 años.

Foto: www.cambio-climatico.com / Pie de Foto: Inundaciones en el Reino Unido, verano de 2007

Pero volvamos al momento presente, el CO2 y el metano se denominan gases con efecto invernadero porque permiten la entrada en la atmósfera de la radiación solar, pero son opacos a la irradiación infrarroja que proviene de la tierra, lo que contribuye al progresivo incremento de la temperatura global y con ello a los reajustes climáticos.

Foto: www.lafm.com.co / Pie de Foto: Huracanes frente al Golfo de México

El efecto invernadero favorece una mayor evaporación del agua y condensa más vapor de agua en la atmósfera contribuyendo así a un incremento generalizado de las lluvias torrenciales y erosivas en todo el globo, además los reajustes térmicos entre la atmósfera y el mar por la subida progresiva de la temperatura agudiza las posibilidades de huracanes, tornados, y tsunamis. Y evidentemente, una futura y gradual subida del nivel del mar.

Así pues y en conclusión se desprende que el “efecto mariposa” humano será una causa perturbadora en el inicio de la futura glaciación, aunque causas perturbadoras siempre han existido (erupciones volcánicas masivas, colisión de grandes meteoritos sobre la superficie terrestre…), pero luego la naturaleza sigue su curso reajustando los procesos a su dinámica general.

Para encargar un estudio astrológico infórmese en servicios profesionales y formalice su solicitud en info@gabineteastrologia.com o bien, utilice el rápido y seguro sistema de pago con PayPal.

 

Copyright © 2007-2008 Gabinete de Astrología de Investigación Determinista - Aviso Legal - Mapa del sitio - Intercambio de enlaces
Foro - Prensa - Astrolociencia - Sabías que - Astronomía - Humor - Citas - Mitos
Aries
- Tauro - Géminis - Cáncer - Leo - Virgo - Libra - Escorpio - Sagitario - Capricornio - Acuario - Piscis
Inicio - Servicios - Sobre Vicente Jaén - Contacto - La astrología en la Historia
Todos los Derechos Reservados - Desarrollada por: Diseño Web y Posicionamiento Web

Serviweb

El horoscopo de hoy dia extiende sus ramas del conocimiento hacia la cienca sin desligarse de su arraigo historico y viejas tradiciones astrologicas. Un horoscopo de hoy contempla un numero creciente de elementos como ya sucediera tras los descubrimientos de los planetas Urano, Neptuno, y Pluton que han contribuido a enriquecer la vision del horoscopo de hoy. Los descubrimientos cientificos constituyen el alimento del progreso de la humanidad y por ende todas las ramas del conocimiento humano se enriquecen de ello como es por caso los nuevos conceptos en evolucion del horoscopo de hoy. La naturaleza es una caja de sorpresas. Lo fue en el pasado para los antiguos que intentaron comprenderla mediante asociaciones simbolicas que dieron origen a la astrologia hasta llegar a los conceptos del horoscopo de hoy en dia. El testigo del conocimiento humano en la carrera de relevos del progreso en las tendencias de pensamiento hoy lo ostenta la ciencia objetiva que se fundamenta en la observacion y experimentacion. El horoscopo de hoy se nutre de los conocimientos cientificos necesariamente pues el horoscopo de hoy como el de ayer su proposito es en suma el mismo que el de la ciencia, es decir, entender el mundo que nos rodea. La astrologia es una rama del conocimiento colectivo que no hay que desdeñar y de un gran valor antropologico. El horoscopo de hoy mezcla los conocimientos antiguos con los descubrimientos que aporta la ciencia uniendo los valores de lo viejo y lo nuevo. El horoscopo de hoy dispone de elementos que los antiguos astrologos ignoraban pero el astrologo moderno tambien ignora quizas muchos de los elementos de los que se valian los astrologos cientos de años atras. Un horoscopo de hoy no necesita mirar al cielo eso era impensable tiempo atras. El horoscopo de hoy va de la mano de los avances informaticos, las nuevas teconologias, y los descubrimientos cientificos. Un horoscopo de hoy se encuenta integrado como cualquier otro elemento en el compendio global de conocimientos. Los conocimientos crecen y maravillas como la red de redes los difunden. Un horoscopo de hoy es un parámetro de ese compendio de conocimientos humanos que a pesar de su antiguedad guarda su misterio. Un horoscopo de hoy es un regalo del pasado de aquellos que nos precedieron en la cadena de la vida y cuyos mensajes sobre su forma de entender la vida nos ha llegado el eco y podemos disfrutar de ello e intentar entenderlo. El horoscopo de hoy guarda la esencia de saber mirar mas alla del horizonte de lo que se ve a simple vista. Animate y consigue tu horoscopo de hoy, tu carta astral.